Guía de uso, guía técnica y exploración de futuro · v2.4 · para el formato memoria-viva/1.6 · septiembre 2026
Qué es: un sistema para registrar en vida la forma de pensar, la voz y los recuerdos de una persona, de modo que su familia pueda volver a ellos —y "conversar" con ellos— si esa persona falta. Funciona sin internet, sin empresa, sin cuentas y sin nube: la app es un único archivo HTML y los datos son un único archivo JSON que tú guardas donde quieras (un pen drive, por ejemplo).
Todo el diseño se deriva de una sola decisión: separar radicalmente el dato (canónico, abierto, eterno) de la aplicación (desechable, reemplazable). La tecnología evoluciona muy deprisa — los modelos de IA de dentro de diez años harán cosas hoy impensables. Por eso lo único que este sistema trata como sagrado es el archivo de datos: JSON legible, autodescriptivo (lleva dentro una nota que explica su propio formato), versionado ("formato":"memoria-viva/1.6") y con huella de integridad SHA-256. Cualquier software futuro podrá leerlo. La app de hoy es solo el primer lector.
PEN DRIVE ├── memoria_viva.html ← la app (ábrela con doble clic en cualquier navegador) ├── memoria-viva_nombre_fecha.json ← EL DATO: texto + voz + fotos + consentimiento + integridad ├── memoria-de-nombre.html ← libro legible/imprimible (redundancia humana) └── Siempre Yo.exe ← opcional: la app de escritorio, que guarda sola en el pen
Un lector conforme debe aceptar la versión N y N−1 del formato y preservar los campos que no entienda. Por eso un archivo creado con una versión futura se puede abrir hoy sin perder nada: lo desconocido se conserva intacto al volver a guardarlo.
① Abre memoria_viva.html con doble clic (Chrome o Edge recomendados). ② La primera pantalla te pregunta qué te trae aquí y te lleva por el camino adecuado. ③ Responde preguntas — por escrito o grabando la voz, que vale doble: es memoria emocional y materia prima para el futuro. ④ Cuando termines, pulsa Exportar archivo (.json) y copia el archivo al pen drive. ⑤ Para escuchar a la persona: pestaña Conversar.
| Si eres… | La app te lleva a… |
|---|---|
| La persona que quiere dejar su memoria | La sesión 1, «Lo esencial»: tu gente, tus lugares, tus gustos. Lo más fácil primero; después, «Raíces» y el resto, una por semana. |
| Un familiar que acompaña a un mayor o a alguien enfermo | El modo entrevista asistida: una pregunta cada vez, en letra grande, pensado para que tú leas en voz alta y la otra persona solo tenga que hablar. Si tiene problemas de memoria, activa el modo memoria frágil (ver más abajo). |
| Alguien que viene a escuchar a una persona que ya no está | Abrir el archivo .json que dejó y, desde ahí, elegir cómo empezar: leer, escuchar su voz o preguntarle. |
En Capturar → «Releer lo que heredarán» ves cada respuesta tal como la encontrará tu familia y decides: así está bien (queda anotado el día de tu visto bueno, dentro del archivo, y tu familia lo verá junto a tus palabras), corregir lo escrito de una grabación, añadir una nota de hoy (aparte y con fecha: lo que dijiste no se toca), cambiarla, o que no la herede nadie. Esto último la borra del archivo: es la única forma segura, porque lo que está en el archivo lo puede leer quien lo tenga. Si una respuesta pensada para la voz aún no la tiene, te lo recuerda.
Cuando hayas respondido al menos tres dilemas, en Capturar aparece este ejercicio. Le pasas el ordenador a quien algún día podría decidir por ti y responde tus dilemas como cree que los respondiste, sin ver tus respuestas. Al final veis juntos solo las diferencias —sin puntuaciones: no es un examen— y puedes aclarárselas con tus palabras. Lo que creía queda guardado aparte, como «lo que creía Laura», y nunca se confunde con lo que tú dijiste. La evidencia es clara: lo que mejora las decisiones no es «acertar», es haberlo hablado.
En Capturar → «Contar desde una foto o un objeto» eliges una foto (o fotografías un objeto con historia) y cuentas qué hay detrás. Las imágenes despiertan recuerdos que una pregunta sola no alcanza. Tu familia podrá recorrer el archivo por fotos.
Familiares y amigos pueden dejar anécdotas sobre la persona, firmadas y fechadas. Van en una sección aparte: nunca se mezclan con sus palabras, no aparecen al preguntarle y la IA no las usa. En vida, el titular puede leerlas y darles su visto bueno o quitarlas. En el libro tienen su propio capítulo: «Lo que contaron los demás».
En Archivo → «Para después»:
Tras un diagnóstico de demencia en fase inicial todavía hay mucho que contar, pero hay que preguntar de otra forma. En la entrevista asistida, marca «Tiene problemas de memoria» y la app:
Con las respuestas de «Lo esencial», Archivo → «Hoja “Quién soy” para quien le cuide» prepara una página imprimible para el hospital, la residencia o quien le cuide en casa: cómo le gusta que le llamen, su gente, su música, lo que le tranquiliza.
En la cabecera hay dos botones: Aa aumenta el tamaño del texto (100 % → 125 % → 150 %) y ◐ cambia entre el tema oscuro y un tema claro «papel», más cómodo para vista cansada. La elección se recuerda. Toda la app se puede manejar solo con el teclado (tabulador para moverse, Intro o barra espaciadora para pulsar).
Algunos navegadores restringen el micrófono en archivos locales. Soluciones, de más simple a más técnica: usar Chrome/Edge y aceptar el permiso cuando lo pida (busca el icono del micrófono junto a la dirección); o servir la carpeta localmente con python -m http.server y abrir http://localhost:8000/memoria_viva.html. Siempre puedes escribir la respuesta en texto.
El corazón del sistema es recuperación estricta, no generación. Cuando alguien pregunta, un buscador léxico (TF-IDF con normalización para español: acentos, stopwords, plurales) puntúa todos los recuerdos y devuelve los más relevantes tal cual se grabaron — el texto exacto, el audio con la voz real. Si nada supera el umbral, dice la verdad: "No hay ningún recuerdo grabado sobre esto", y ofrece temas de los que la persona sí habló. Esa honestidad es una característica, no una limitación: el archivo nunca te dirá más de lo que la persona dijo.
Escuchar leyendo: junto a cada grabación que tenga su transcripción aparece «📖 Escuchar leyendo», que muestra lo que dice en letra grande y va resaltando la frase que suena. El resaltado es aproximado —reparte el tiempo según la longitud de cada frase—, pero ayuda mucho a quien oye mal.
No hace falta saber qué preguntar. Al entrar se ofrecen tres puertas, de la más suave a la más intensa: leer lo que dejó (por temas; su voz no suena sola, solo si la pides), escuchar su voz y preguntarle algo. Si es la primera vez, quizá sea más fácil empezar leyendo: oír su voz suele remover más. Los mensajes sellados que ya se abrieron dicen cuándo los escribió, y las respuestas que releyó en vida muestran su visto bueno.
La interfaz distingue siempre dos niveles, y lo hace también visualmente: sus palabras se muestran sobre papel, como una carta; la reconstrucción de la máquina, nunca.
| Capa | Qué es | Quién puede usarla |
|---|---|---|
| ● Palabras literales | Texto y voz exactos, con su fecha. Cero invención posible. | Todos, incluidos menores |
| ◆ Generado por IA | Respuesta redactada por un modelo de IA local usando solo los extractos recuperados, citando cada extracto. Habla de la persona, en tercera persona («ella decía que…»); en primera persona solo si la persona lo autorizó en vida y la familia lo elige. Siempre lleva el aviso de que la ha escrito una IA y una marca legible por máquina (Reglamento europeo de IA, art. 50). Nunca se genera nada ante preguntas de decisiones médicas o del final de la vida: ahí solo valen sus palabras. Desactivada por defecto. | Solo adultos, activación explícita en cada sesión |
El contrato de la capa de reconstrucción es duro y está escrito en el propio código: solo puede usar los extractos, debe citar [1][2], tiene un tope de palabras y debe negarse si no hay datos. Esto sigue las salvaguardas propuestas por la investigación de la Universidad de Cambridge sobre duelo e IA: transparencia permanente, protección de menores y "retirada digna" (en Ajustes hay un botón para poner el eco en descanso sin borrar nada, y despertarlo cuando se quiera).
Quien decide si una máquina puede redactar respuestas con tus palabras, o si algún día se recrea tu voz, puedes ser tú, en vida. La app te lo pregunta una vez, al terminar tu primera sesión (sin obligarte), y lo tienes siempre en Archivo → Hasta dónde autorizas. Para cada cosa eliges Lo autorizo (en la reconstrucción: también en primera persona), NO lo autorizo o Que decidan ellos.
Si dices que no, esa decisión viaja dentro del archivo y cualquier lector conforme está obligado a respetarla: no es que se esconda el botón, es que no se genera nada. Si no te pronuncias, decide tu familia —usar Siempre Yo ya es elegir dejar tu legado—, con una salvedad: la reconstrucción solo podrá hablar de ti, nunca como tú. Para eso hace falta tu sí.
Requiere un modelo corriendo en tu propio ordenador con Ollama — los datos jamás salen de tu máquina:
1. Instala Ollama (ollama.com) 2. Descarga un modelo: ollama pull llama3.2 3. Arranca permitiendo CORS: OLLAMA_ORIGINS="*" ollama serve (en Windows: set OLLAMA_ORIGINS=* && ollama serve) 4. En la app: Ajustes → confirmar adulto → activar la reconstrucción
La exportación normal produce un .json legible por cualquiera que tenga el pen. Si prefieres protegerlo, Archivo → «Exportar protegido con contraseña» genera un .cifrado.json: el mismo archivo dentro de un sobre cifrado (PBKDF2-SHA256 con 600.000 iteraciones + AES-256-GCM, todo con criptografía estándar del navegador). Al abrirlo, la app detecta el sobre y pide la contraseña.
Un mensaje «para el día que cumplas 18» puede esperar veinte años dentro del archivo… y no servir de nada si nadie se acuerda de mirar ese día. Por eso la app genera un fichero de calendario (.ics) que se añade al calendario del móvil o del ordenador y avisa ese día a las 9 de la mañana. Está en Archivo → «Recordatorios de los mensajes sellados» y también en Conversar, junto al aviso de los mensajes sellados.
Es soberano por construcción: es un fichero, no un servicio que os vigile. Y el recordatorio nunca contiene el mensaje.
Los sobres para un momento («cuando te cases») no tienen fecha, así que no generan aviso: aparecen en Conversar, en «Sobres para momentos de la vida», con un botón «Ha llegado el momento». Solo debe abrirlo quien lo recibe o quien lo custodia; una vez abierto queda abierto en el archivo, como un sobre de papel.
Archivo → «Imprimir / Guardar como PDF» compone el archivo como un libro: portada con el nombre y la dedicatoria, recuerdos agrupados por temas, con sus fotos y sus fechas. Es la copia que sobrevive sin electricidad. Los mensajes sellados no se imprimen hasta su fecha: en su lugar aparece un aviso que respeta la voluntad de quien los dejó. También existe «Exportar como libro (.html)» si prefieres el archivo.
La especificación completa está en spec/SPEC.md, con su schema.json y ejemplos.
| Campo | Contenido |
|---|---|
formato | "memoria-viva/1.5" — versionado semántico del esquema |
nota | Descripción del formato en lenguaje natural, para humanos del futuro |
persona | nombre, apodo, nacimiento, lugar, dedicatoria |
destinatarios[] | nombre y relación de cada persona a la que se dedican mensajes |
consentimiento | texto del consentimiento, aceptado (bool), fecha y permite {reconstruccion, voz}: lo que el titular autorizó o prohibió — la autorización viaja DENTRO del dato |
respuestas[] | id, categoría, pregunta, texto literal, audio (dataURL), transcripcion (lo que se oye, escrito), imagenes[], etiquetas, para (destinatario), desbloqueo (fecha del sellado), dilema {opciones, elección, límite}, margen (carta de margen), ampliaciones[] (lo añadido después: profundización, notas, apoyos; con fecha y, si no habla el titular, quién), aviso (texto del recordatorio de un sellado), revisada (fecha del visto bueno del titular), hito (sobre para un momento), salvaguarda (su mensaje para quien le busque demasiado), fecha |
ajustes | reconstrucción on/off, confirmación de adulto (no se hereda), voz (3ª por defecto; 1ª solo con el sí del titular), modo memoria frágil, endpoint del modelo local |
retirado | null, o fecha de la despedida digna |
integridad | SHA-256 de las respuestas, recalculado y verificado al abrir |
instrucciones, testimonios | Instrucciones para después y lo que cuentan otros: van aparte de las respuestas porque no son sus palabras, con su propia huella (integridadAnexos) |
integridadCompleta | SHA-256 que además cubre identidad, destinatarios, consentimiento y retirada digna: detecta que alguien haya cambiado de quién es el archivo o qué autorizó, no solo sus palabras |
Decisiones deliberadas: audio y fotos embebidos en base64 (una familia copia un archivo, no veinte; coste: +33 % de tamaño); el cifrado es opt-in, nunca por defecto (una contraseña olvidada tras un fallecimiento = archivo perdido); los índices de búsqueda nunca se guardan — son derivables del texto crudo, así que cada lector futuro construirá los suyos, mejores.
Volver a la voz de alguien que ha muerto no es una consulta cualquiera: para mucha gente consuela, y a veces también remueve. Las dos cosas son normales. La app lo dice con sencillez la primera vez que se entra en Conversar, invita a ir despacio —esto no se gasta ni caduca— y propone empezar por lo más suave: leer antes que escuchar, y escuchar antes que preguntar.
Hay además un enlace discreto y siempre visible —«¿Se te está haciendo cuesta arriba?»— con ayuda real: el médico de cabecera como puerta de entrada, los grupos de duelo de la zona, y —solo para cuando el dolor se vuelve insoportable— la línea 024 de atención a la conducta suicida en España (gratuita, confidencial, 24 h, atiende también a familiares) y el 112 en urgencias.
Un descanso solo para ti. Además de la «despedida digna», que pone el eco en descanso para toda la familia, en Ajustes cada persona puede ponerlo en descanso solo para sí, en su dispositivo: el archivo no cambia y los demás siguen pudiendo abrirlo. Y si la persona dejó un mensaje para quien le busque demasiado, aparecerá cuando toque, sin bloquear nada.
Además del HTML existe un ejecutable portátil (~3 MB) que vive en el propio pen, sin instalación, y que aporta una sola cosa importante: guarda solo en el archivo del pen, sin diálogos de descarga. Por dentro es la misma app. El memoria_viva.html sigue siendo el plan B eterno: si algún día el ejecutable no arrancara, el HTML abre el mismo archivo.
La memoria flash de un pen drive no es eterna: las celdas pierden carga y, sin conectarse, un USB puede degradarse en torno a los 5–10 años. El protocolo recomendado: (1) el pen drive principal; (2) una segunda copia en otro lugar físico (casa de otro familiar); (3) el libro imprimible en papel — el papel lleva siglos demostrando que funciona. Y un ritual anual en fecha fija (un cumpleaños, Navidad): abrir el archivo, comprobar que carga (la app verifica la huella de integridad), regrabar las copias. Para muy largo plazo existe el M-DISC (Blu-ray grabable diseñado para ~100 años). La regla de oro de los archiveros: los datos que no se migran, mueren; el ritual convierte la migración en costumbre familiar — y de paso, en una ocasión para añadir recuerdos nuevos.
Si proteges el archivo con contraseña, la contraseña es una cuarta copia y va aparte del pen.
Lo que mejorará solo (sin tocar tus datos): los modelos locales. En 2026 un portátil normal ya corre modelos muy capaces con Ollama; la tendencia es que cada año modelos mejores corran en hardware más pequeño — pronto en el móvil. Como la capa de inferencia es un adaptador intercambiable, el "cerebro" que lee el archivo mejora gratis con los años. Lo mismo con la búsqueda: hoy es léxica; mañana puede ser semántica (embeddings locales) sin cambiar una coma del dato.
Lo que el archivo ya deja preparado: la voz. Cada respuesta grabada es materia prima de calidad para clonación de voz local. Si algún día la familia adulta quiere oír respuestas nuevas con la voz de la persona, el audio crudo estará ahí — y el campo de consentimiento dirá si la persona lo autorizó. Como el formato es abierto, la familia podrá llevar el archivo a las tecnologías que existan entonces: la decisión será suya, no de una empresa.
Ya construido (era "futuro" en la v1.0 de esta guía): ✓ cifrado opcional del archivo · ✓ mensajes sellados hasta una fecha (la "cápsula del tiempo") · ✓ dilemas con su porqué · ✓ mensajes dedicados por persona · ✓ fotos · ✓ libro imprimible y PDF · ✓ app de escritorio portátil · ✓ transcripción escrita de la voz · ✓ avisos de calendario para los sellados · ✓ releer y dar el visto bueno · ✓ modo memoria frágil y hoja «Quién soy» · ✓ carta de margen · ✓ sobres por hito · ✓ ejercicio de concordancia · ✓ lo que cuentan otros · ✓ instrucciones para después y hoja de valores · ✓ escuchar leyendo.
Hoja de ruta razonable: transcripción automática y local de la voz (que además permitiría un «escuchar leyendo» exacto, frase a frase), búsqueda semántica local, varios perfiles en un mismo archivo (los dos abuelos) y un chequeo orientativo de duelo prolongado cuando exista una versión validada en español con licencia para usarla. Siempre con compatibilidad hacia atrás: un archivo de 2026 deberá abrirse en 2046.
La intuición de que esto no debe ser un negocio encaja con lo que la investigación de mercado mostró: las empresas del sector quiebran o pivotan, y cuando quiebran las familias pierden el acceso (caso StoryFile, 2024). Una organización sin ánimo de lucro evita exactamente ese fallo estructural si respeta tres reglas: la organización nunca custodia datos (distribuye la herramienta y el estándar; los archivos viven en los pen drives de las familias — no hay base de datos que hackear, vender ni perder en un concurso de acreedores); el software es libre y abierto (si la organización desaparece, la herramienta sigue funcionando para siempre; cualquiera puede auditarla y mejorarla); y lo que perdura es el estándar, el formato documentado, no el código.
El papel humano de la organización: acompañar a las familias a capturar bien (talleres, el banco de preguntas), promover las salvaguardas éticas, y quizá un servicio de depósito voluntario de copias selladas. Esta configuración —uso doméstico, sin comercialización, datos soberanos— disuelve además casi todas las objeciones de privacidad que arrastra el sector: no hay tratamiento de datos por parte de nadie más que la propia familia, porque no hay servidor donde tratarlos.
Siempre Yo (antes «Memoria Viva») · guía v2.4 para el formato memoria-viva/1.6. La especificación técnica completa está en spec/SPEC.md; la justificación científica del banco de preguntas, en evidencia_banco_preguntas.html.